viernes, 2 de enero de 2009

Limitando a los MIEDOS Y al SILENCIO...











Hay veces que callamos porque pensamos que podemos herir a alguien, en otras porque creemos que como dice el dicho: “calladitos nos vemos más bonitos”… ¿pero qué pasa cuando callamos porque creemos firmemente que los demás no deben saber cómo somos en realidad o lo que sentimos?






…tengo miedo a no saber hacer bien las cosas, a decir lo que realmente pienso…




Miedo de equivocarme. Miedo de conocerme a mí misma (porque puede que hayan cosas en mí que no me gusten). Miedo a dejar de ser como soy. Miedo a perder la esperanza, miedo a no saber ser feliz. Tengo miedo de arrepentirme de algo que no hice, miedo de reconocer que quiero hacerlo. Miedo a la incertidumbre y a saber que quizás no pueda ser. Miedo a perder la única oportunidad de estar a tu lado. Miedo a enamorarme más de ti (aunque quizás ya lo esté). Miedo de encontrarte solamente en mis sueños… Tengo miedo a ser yo.


Siempre he pensado que lo sueños no se hacen realidad, sino que despertamos primero para luego realizaros. Es obvio que una vida sin sueños es una vida vacía, pero… ¿no sería más insípida si sólo soñáramos con alcanzar algo?


Peor aún sería si pasáramos toda una vida pisando nuestros propios sueños, tratando de ser otra persona (que en realidad no somos).


Soy de opinar que incurrir en el pecado del silencio, cuando se debiera dar libertad a la expresión del alma, hace cómplices y cobardes a los seres humanos.
¿No has escuchado decir que las mentiras más crueles son dichas en silencio?

Callar lo que sentimos no es la solución y nunca lo será. Mucho menos el reprimir quienes somos en verdad.

Categóricamente la vida se vive y nadie escoge la vida que le toca vivir. Cambiar algunas cosas a nuestro favor es posible (claro está, si luchamos por las mismas). Pero todos nacimos con una misma misión, “vivir la hermosa vida” que por dura que nos toque en alguno de los casos, no deja de ser hermosa.

Todos, absolutamente todos tenemos derecho a ser libres espiritual e individualmente, sin que la discriminación sea una lanza apuntando a la cabeza de cada quien.

Soy de pensar que el Dios verdadero no quería religiones, no quería discriminaciones, ya fueran raciales o sociales, no quería pobres o ricos. Él construyó un mundo diverso con el fin de que nadie se creyera mejor que nadie; porque al final todos necesitamos de todos y todos tenemos derecho a nuestra individualidad

Todos cometemos errores, todos tenemos defectos y virtudes, diferentes modos, diferentes maneras de pensar y actuar; pero nada de eso nos hace diferente.
En verdad nos hace diferentes el ser auténticos, sin avergonzarnos de ser como somos; porque al final así mismos nos hizo el creador (y esto lo expreso fuera de cualquier contexto religioso).
¿Acaso no salvó Cristo a una adultera de ser apedreada? ¿No libró a un endemoniado? ¿No ayudó a una prostituta dándole promesa de salvación para ella y su familia…?
Y a ninguno les pregunto que religión profesaban, su amor hacia ellos le bastó. Él sabía de sobra que este mundo está lleno de personas con “problemas”, ya fueran sociales o de cualquier índole.
La madre Teresa de Calcuta Dijo una vez: “…a veces sentimos que lo que hacemos es tan solo una gota en el mar y no tiene sentido, pero el mar sería menos si le faltara una gota”.
Si interiorizáramos lo que leemos podríamos entender mejor la vida misma. Sólo me resta recordar unas palabras de Pablo Neruda, palabras que recuerdo porque entiendo que tienen extremo valor:


queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber que hacer, tener miedo a tus recuerdos. Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños. Queda prohibido no demostrar tu amor, hacer que alguien pague tus dudas y mal humor… queda prohibido no ser tu ante la gente, fingir ante las personas… tener miedo a la vida y sus compromisos… queda prohibido no intentar comprender a las demás personas. Queda prohibido no crear tu propia historia, no comprender lo que la vida te da. Queda prohibido no buscar tu felicidad… queda prohibido sentir que este mundo sería mejor sin ti…




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